| |
SOCIONANALISIS
COLUMNA DE OPINION DE SANTIAGO CASTRO
PUBLICADA EN EL DIARIO EL PAIS DE CALI
Santiago de Cali, febrero 28 de 2005.
BORONDONGO LE DIO A BERNABÉ...
Nunca he entendido por qué Álvaro y Uribe y Andrés Pastrana no tienen buenas relaciones. Difícilmente se encuentra una transición más suave y sin tropiezos como la que hubo entre los dos gobiernos, en lo que a la continuidad de políticas se refiere. Funcionarios muy cercanos a Pastrana se han convertido en fichas claves de este Gobierno como es el caso del embajador Moreno. Pero pese a todo esto, se llegó a un punto bajo cuando el ex Presidente sugirió que Uribe podría estar buscando en la negociación con las AUC, un favorecimiento electoral de cara a la reelección... Acusación que ni siquiera el Polo Democrático ha hecho. Grave la cosa.
Para ser justos hay que decir que Uribe tiró la primera piedra cuando acusó a Pastrana de tenerle una animadversión personal sin que éste se hubiera pronunciado. De ahí la cadena de disparos sucesivos, hasta el nivel de agresividad al que llegó Pastrana, que realmente creo exagerado. La gravedad de todo esto no es por tener un ex Presidente y un Mandatario en ejercicio públicamente enfrentados, sino porque representan el liderazgo natural de dos bancadas y sectores ciudadanos que hasta ahora han trabajado con relativa unidad, constituyendo unas mayorías tanto en el Congreso como en la opinión. Es en esta unión donde radica tanto la principal fortaleza del actual Gobierno así como la renovada fuerza y protagonismo del Partido Conservador.
Es claro entonces que hay mucho que perder por lado y lado. Pero me atrevo a decir que arriesga más Pastrana. A estas alturas, la gran mayoría de los congresistas conservadores, muchos de ellos connotados pastranistas, se alinearon detrás de la reelección y del gobierno de Uribe, lo que deja a Pastrana sin margen de maniobra. La opinión rasa del conservatismo muestra el mismo direccionamiento. Entonces se pregunta uno... ¿qué busca Pastrana?
Mi respuesta sería reconocimiento... tanto de parte de Uribe como de su gabinete. Reconocimiento por haber hecho el necesario sacrificio para que la actual política de seguridad democrática tuviera aceptación y legitimidad. Reconocimiento por haber fortalecido nuestras Fuerzas Armadas, impulsado el Plan Colombia y reinsertado a Colombia en la Comunidad Internacional. Reconocimiento por haber rescatado las finanzas públicas de los entes territoriales, moderado el gasto discrecional del gobierno central y reducidos tanto los intereses como la inflación. Reconocimiento por haber salvado un sistema bancario en crisis, reformado el crédito de vivienda y reactivado la construcción.
En fin... darle crédito a un gobierno al cual se le ha juzgado injustamente por amplios sectores de la opinión. El último ejemplo fue nada menos que el comisionado de Paz Luis Carlos Restrepo quien atizando más la hoguera afirmó que “Pastrana entregó una nación descompuesta y desangrada”. Ahora bien, no se si sea muy tarde ya para fumar la pipa de la paz, pero me pregunto si ¿no le queda al embajador Moreno, muy cercano a ambos, una misión muy importante en este año antes de retirarse?
|
|