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SOCIONANALISIS
COLUMNA DE OPINION DE SANTIAGO CASTRO
PUBLICADA EN EL DIARIO EL PAIS DE CALI
La economía y la seguridad
Marzo 26 de 2007
Cuando Bill Clinton derrotó a Bush padre, quien parecía invencible después de la primera Guerra del Golfo, los titulares decían es la economía estúpido, aludiendo a la breve recesión que sufría los Estados Unidos en ese momento. Colombia, que enfrenta una violenta insurgencia armada, tiene otro tema fundamental la seguridad. No se imagina uno entonces porque se sorprenden tanto con la última encuesta nacional que le da un índice de favorabilidad al presidente Uribe del 65%, cuando los colombianos observan que las dos cosas que más le importan, el sustento y la tranquilidad, han mejorado durante su mandato.
Frente a la economía, no estoy seguro que se le esté dando la dimensión real a lo que significa haber obtenido un crecimiento del 6,8% en el 2006, el mayor en los últimos 28 años. Una tasa de ese calibre nos iguala con el boom' que vive la India y nos acerca a las tasas obtenidas en la China. Nos pone de terceros en las economías latinoamericanas después de Venezuela (que la obtuvo sólo gracias al petróleo) y de Argentina (que se recupera todavía de la fuerte caída del 2002). Significa mayor bienestar para los colombianos, mayores ingresos para las arcas del Estado y, por ende, menores déficits que liberan recursos para inversión social.
Pero no ha crecido el empleo, dicen ya algunos con tal de no reconocerle éxitos al presidente Uribe. Yo les devolvería el argumento y les preguntaría ¿en cuánto creen que hubiera crecido el desempleo de no haberse dado ese crecimiento? Lo que sí les puedo asegurar a estos profetas' del desastre es que no hay ninguna economía con crecimientos sostenidos del 4% al 7% y con crecimientos poblacionales inferiores al 2% que tarde o temprano no baje el desempleo. En esto está equivocado el director del Dane, Ernesto Rojas, cuando habla del fenómeno de crecimiento sin empleo, que es un fenómeno temporal o para economías de crecimiento medio. No es el caso nuestro.
Sobre los logros en seguridad no hay mucho que añadir, no sólo porque el país los conoce de sobra, sino porque los siente, que es mejor. Ahora bien, los que creían que Uribe cargaría con el lastre de la parapolítica', situación que lo precede y que tiene su desenlace precisamente en su Gobierno, se quedaron con los crespos hechos' toda vez que el colombiano tiene su pan debajo del brazo y la seguridad de recorrer y conocer su país. Los jueces darán su veredicto y caerán de todos los partidos, hasta de la izquierda con el tema de la farcopolítica'. Uribe, mientras tanto, ni siquiera está sindicado.
Por último, quiero referirme a la posibilidad de la pronta extradición de Hernando Gómez alias Rasguño' y la necesidad que tenemos los colombianos, y en especial los vallecaucanos, de conocer toda la verdad de la financiación política que efectuaron él y sus secuaces. ¿Quiénes son? ¿Cuánto les dieron? ¿Dónde están ahora? En esto sí primero la verdad para Colombia y después la justicia para los gringos.
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