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SOCIONANALISIS
COLUMNA DE OPINION DE SANTIAGO CASTRO
PUBLICADA EN EL DIARIO EL PAIS DE CALI
De la guerra a la cultura
Octubre 23 de 2006
Frente a toda la polémica desatada por la enérgica y justificada respuesta del presidente Uribe al atentado de las Farc, en donde suspende las negociaciones sobre intercambio humanitario hay dos aspectos que no dejan de sorprenderme: uno es que se olvida el hecho que las Farc son las directas responsables de este frenazo, toda vez que otorgarles concesiones mientras arremeten contra Bogotá y en el corazón de las Fuerzas Armadas sería una muestra de debilidad imperdonable. Me pregunto, tras estos hechos, qué tan seria era la voluntad de este grupo subversivo para lograr un acuerdo. Lo segundo es la condena al Gobierno por parte de algunos de los familiares de secuestrados al afirmar que buscar el rescate es sentenciarlos a muerte.
Entendible como son sus sentimiento, me pregunto también ¿quienes son, sino las Farc, las que violan su derecho a la libertad y amenazan constantemente su derecho a la vida? ¿Aún en el caso de un rescate fallido, que no son todos, quién es el que toma la decisión y aprieta el gatillo? Por último, si el acuerdo humanitario no es posible, dada la intransigencia de las Farc, ¿cuántos años más tienen que soportar nuestros compatriotas pudriéndose en la selva, antes que se intente liberarlos de su condición, por la fuerza si es necesario? ¿No es esta opción preferible a prolongar un cautiverio que les roba la vida de todos modos?
Hasta aquí sobre el derecho y la legalidad de las opciones del Gobierno. Ahora bien, ¿era aconsejable que el Presidente las anunciara explícitamente? Definitivamente, no. Los rescates se ejecutan, no se anuncian. Pero esto no cambia la ecuación, ya que las Farc, aún antes de estas declaraciones, tienen muy claro cómo proceder en caso de tener tiempo de reaccionar. Así lo demostraron con el ex ministro Gilberto Echeverri y el ex gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria. Pero, por otro lado, el Ejército ha demostrado, con el caso de ‘la Chiva' Cortés y el Obispo de Zipaquirá, que también sabe hacer rescates exitosos.
Pasando al tema cultural, tuve la grata experiencia de pasar por la exposición de las ‘novias' del Gato de Tejada y ver el lugar abarrotado de caleños admirando las creaciones de artistas de la región. Definitivamente, la ciudad tiene sed de arte y no es para menos cuando ciudades como Bogotá y Medellín colman esa sed con magníficas exposiciones permanentes. Pues bien, es hora que Cali tenga en exposición permanente la tercera colección de arte más extensa del país, propiedad del Museo de Arte Moderno La Tertulia. Más de 1.500 obras que van desde Botero, Grau, Obregón, Tejadita (no señores, no todo se lo llevó Medellín) y otros artistas locales, hasta íconos universales como Andy Warhol. Toda una joya que merece un lugar adecuado de exposición como es el proyecto que está adelantando esta institución caleña. Si somos capaces de sacar esta iniciativa adelante, tendremos, junto con la Manzana del Saber y el Centro de Eventos, unos verdaderos ejes culturales que reposicionen a Cali como un centro de difusión cultural y creatividad artística. Estas sí serían buenas noticias.
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