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SOCIONANALISIS
COLUMNA DE OPINION DE SANTIAGO CASTRO
PUBLICADA EN EL DIARIO EL PAIS DE CALI
Felicitaciones senador Petro
Abril 23 de 2007
Llevaba el Polo más de cinco años buscando, infructuosamente, cómo atravesar la impenetrable armadura del presidente Uribe. Atacaban sus políticas, sus funcionarios y sus resultados. Y nada pasaba. El pueblo colombiano de todos los estratos, razas y regiones, agradecido con la ostensible mejora no sólo en su seguridad, sino en su prosperidad y bienestar, no le bajaba el respaldo del 70%. Fue entonces cuando se le ocurrió al senador Petro y a buena parte del Polo una brillante idea: trasladar su campaña de desprestigio a las esferas internacionales, a oídos de un público más ingenuo y menos informado. Y lo encontró en Al Gore, ex vicepresidente norteamericano, gurú del calentamiento global y posible contendor para las próximas elecciones de ese país.
Quisiera primero recalcar el absurdo que cabezas visibles del Partido Demócrata de los Estados Unidos tengan oídos para este Senador. Deberían, primero, repasar su diatriba consistentemente agresiva, desde la Presidencia de Bill Clinton, cuando llegó al congreso, no contra el Partido Republicano o contra George W. Bush sino contra Estados Unidos en general, su pueblo, su cultura, sus valores y su historia. Esto y su cercanía y apoyo a regímenes autoritarios y antidemocráticos como el de Chávez, son cosas que deberían valorar los congresistas norteamericanos Edward Kennedy y Nancy Pelosi, entre otros.
Pero si el objetivo de Petro era afectar al presidente Uribe, aceptemos que lo logró. Pero lo logró afectando al país primero. El país se afectará cuando la merma de inversión extranjera, producto de sus calumnias, conlleve a un menor crecimiento económico. El país se afectará cuando la menor confianza en los mercados internacionales eleve el costo de nuestro endeudamiento, restando recursos para la inversión. El país se afectará cuando se caigan convenios de cooperación para comunidades desplazadas o víctimas de la violencia.
Paradójico, eso sí, que el respaldo del pueblo colombiano a Álvaro Uribe siga intacto o incluso crecerá en solidaridad a estos ataques infundados. Pero qué lástima que algunos sectores de la oposición, que tienen tanto por anteponer al Presidente, en términos de legítimas diferencias políticas e ideológicas, tengan que recurrir no sólo a la calumnia sino ante el desprestigio extranjero, a falta de credibilidad nacional.
¿Qué respuesta se debe dar a este tipo de ataque? Creo que lo más indicado es enviarle una clara señal al país y al mundo del inmenso respaldo que un pueblo agradecido le brinda a un presidente que, pese a todos sus humanos errores, ha demostrado una insuperable capacidad de trabajo y un infinito amor por su patria. Para ello, las fuerzas sociales, políticas, gremiales y sindicales afectas al Presidente deberíamos convocar a una marcha de respaldo, solidaridad y compromiso en todos los municipios de Colombia. Una movilización gigantesca y simultánea que no deje dudas sobre el apoyo y el afecto del que goza Álvaro Uribe Vélez.
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