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SOCIONANALISIS
COLUMNA DE OPINION DE SANTIAGO CASTRO
PUBLICADA EN EL DIARIO EL PAIS DE CALI
Santiago de Cali, enero 17 de 2005.
SOCIO INESTABLE
De todo lo que se ha dicho y hecho desde que Chávez desató la crisis con Colombia, lo más grave de lejos es el impacto en la relación comercial. Anunciar desde la Asamblea Comercial que el intercambio quedaría paralizado, aun si no se ha hecho efectivo, fue un exabrupto del mayor tamaño. Este es un paso que los países toman casi previo a una guerra y nunca como parte de una crisis diplomática. Para dar un ejemplo, durante el fuerte distanciamiento entre Francia y Estados Unidos frente a Irak, nunca se llegó a pensar siquiera en afectar las relaciones comerciales. Eso simplemente no lo hacen personas o gobiernos racionales. Mas aún cuando el comercio binacional, que alcanza los U$2500 millones, está regido por normas supranacionales como la Organización Internacional de Comercio y la Comunidad Andina de Naciones.
Sin embargo, Chávez decidió poner todo esto en juego para privilegiar su relación con las Farc, toda vez que fue este grupo subversivo el que le exigió al Presidente venezolano que definiera su relación con los grupos bolivarianos. Este así lo hizo y de paso definió también la naturaleza de su relación con el pueblo de Colombia y con su gobierno legítimo. Y para él las cosas están claras; primero las Farc.
¿Qué nos queda? Adaptarnos a esta nueva realidad, que en términos políticos no debería sorprendernos. Ya lo intuíamos. Lo que sí es sorpresa y tendremos que tomar medidas al respecto es sobre la confiabilidad de nuestro vecino como socio comercial. Tuvimos una advertencia el año pasado con los controles a la divisa que paralizó pagos a exportadores colombianos. Pero la amenaza de paralizar el intercambio comercial nos trae un escenario mucho más dramático. Con qué confianza empieza a depender un empresario de las exportaciones a nuestro vecino país frente a la incertidumbre de un mercado que se puede cerrar al vaivén de hechos políticos. ¿No pasa lo mismo del otro lado?
Suficiente se ha hablado de quién tiene la razón, pero el hecho generador es contundente ¿Qué hacia un terrorista de las Farc paseándose a sus anchas por Venezuela con cédula de ese país y con protección de ese gobierno para su familia? Y aún si se llegara a aceptar los argumentos de Chávez... ¿justifica poner en riesgo todo lo que implica la dinámica comercial de los dos países, que son sus segundos socios comerciales respectivamente?
Es posible que los canales diplomáticos empiecen a operar y se subsane medianamente la crisis diplomática. Ojalá con mucho diálogo pero sin una sola disculpa. Lo que sí será difícil de recuperar es la confianza empresarial. Algo que se demora en construir pero se pierde con facilidad. El comercio necesita reglas claras y un mínimo de certidumbres para operar. Chávez ha tirado todo esto por la borda, dejando en claro ante Colombia y el mundo de qué lado está.
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