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SOCIONANALISIS
COLUMNA DE OPINION DE SANTIAGO CASTRO
PUBLICADA EN EL DIARIO EL PAIS DE CALI
Santiago de Cali, abril 10 de 2006.
ES LA ECONOMÍA , ESTÚPIDO
Cada época tiene su enfoque. Cuando el país vivía con la zozobra de caer en manos de las Farc, la preocupación era la seguridad. El entonces candidato Álvaro Uribe así lo entendió y por eso ganó. Y por haber mostrado resultados tangibles en ese aspecto es que, principalmente, se presenta a la reelección con margenes de favoritismo. ¿Cuál debe ser entonces el tema crucial del próximo cuatrienio? No tengo la menor duda. Como se dijo en la campaña que llevó a Clinton a la Presidencia de los Estados Unidos, es la economía, estúpido.
Por supuesto que en Colombia no se presentará de esa forma. Se hablará de mayor inversión social sin descuidar el frente de seguridad. Ampliación de calidad y cobertura en salud y educación, así como atención a grupos vulnerables, será algo que escucharemos recurrentemente. Se hablará también de infraestructura y competitividad para enfrentar y aprovechar los mercados mundiales de bienes, servicios y capitales. Todo esto, plenamente justificado y urgente, apunta a un mayor gasto del Estado. Y salvo la vía de mayor nivel de endeudamiento, que está descartada, solo nos queda un camino: crecimiento económico.
¿Puede el país entrar en un círculo virtuoso de crecimiento? Pocas veces como ahora se nos presenta una oportunidad semejante. Tenemos, como gran logro del Gobierno, una mentalidad positiva. Somos un país feliz (con mediciones reales) que ha vuelto a creer que es viable, y ese sentimiento lo estamos transmitiendo al mundo entero. Segundo, nuestra economía, salvo algunos lunares en infraestructura y con algunas reformas, esta posicionada para aprovechar el Tratado de Libre Comercio mejor que cualquier otro competidor hemisférico salvo México. Esto podría significar dos puntos adicionales de crecimiento.
El caso es que ya se advierten síntomas de que estamos por el camino correcto. Haber tenido un crecimiento de la inversión extranjera del 221% en el 2005, sumado a los resultados bursátiles del 2004 y 2005, indican una tendencia. En el lado fiscal, un crecimiento por encima del 5% como fue el del año pasado significó aumentos por encima del 20% en los ingresos fiscales y deficit consolidado del Estado en 0%. El reto ahora es consolidar el proceso para hacerlo irreversible. Se hará necesaria una serie de reformas económicas y fiscales, entre ellas, una reforma tributaria estructural, modificación al régimen de transferencias y de pensiones, entre otras.
Pero no me queda la menor duda que si el legado del primer mandato de Uribe fue la recuperación de la confianza, el legado del segundo mandato debe ser la recuperación del crecimiento. Tasas por encima del 6% anual garantizan prosperidad, empleo y mayores ingresos fiscales. Sólo así podrá el Estado acometer las inversiones sociales y de infraestructura que tanto le demandan. Sólo así tiene sentido haber invertido, y seguirlo haciendo, tantos recursos y tantos esfuerzos en la política de seguridad democrática
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