|
|
|
| |
SOCIONANALISIS
COLUMNA DE OPINION DE SANTIAGO CASTRO
PUBLICADA EN EL DIARIO EL PAIS DE CALI
Estampillando a Emcali
Octubre 09 de 2006
A través de los años, el Concejo de Cali y la Asamblea Departamental han creado una serie de estampillas y tasas con los más nobles propósitos: Estampilla Pro-Desarrollo Urbano, Tasa Pro-Deporte, Estampilla Pro-Universidad del Valle, Estampilla Pro-Hospitales Universitarios Públicos del Valle, Estampilla Pro-Cultura. Todas estas se aplican a facturas y cuentas de cobro que deban pagar el Municipio de Cali y/o cualquiera de sus entidades descentralizadas. Difícil argumentar en contra de su cobro o la destinación de sus recursos. Salvo que ahora estos impuestos ponen en peligro la supervivencia de Emcali Eice ESP, al quitarle competitividad en la distribución de energía y elevar su costo para el cliente, o sea, la ciudad.
La razón es la siguiente: la modalidad de compra de energía que resulta más barata a largo plazo y permite reducir la volatilidad, es un contrato con un proveedor que asegure precios y suministro. Pero las estampillas y tasas mencionadas le suman 7,5% al contrato, a razón de 4,5% por estampillas municipales y 3% por estampillas departamentales. Hasta aquí se podría decir que se justifica, en aras de apoyar el deporte, la universidad, los hospitales o la cultura. El problema es que el cliente puede acceder directamente a los proveedores de energía y, al no ser una entidad municipal, no tiene que pagar ningún sobrecosto. ¿Qué le toca hacer a Emcali? Simplemente asumir el gravamen si no quiere perder mercado, impactando de manera grave su flujo de caja. O puede también, como ha venido haciendo, acudir a la bolsa de energía para un 68,6% de su suministro en lo corrido del año. Esta última opción resultó positiva mientras los precios estuvieron bajos, pero no ahora que se han doblado. Y no olvidemos que el restante 31,4% se sigue adquiriendo por la costosa modalidad de contrato gravado.
¿Qué salida queda? No es otra que una acción rápida y salvadora tanto del Concejo como de la Asamblea Departamental para enmendar los acuerdos y ordenanzas que crearon dichas tasas, a fin de que no sean aplicables a mercados donde a quien le toque pagarlas no tenga competidores que puedan obviarlas, como es el mercado energía. No pasa lo mismo con un contratista de obra civil que quiera licitar con el Municipio, ya que toda su competencia estaría en la misma condición y pagaría los mismos gravámenes. El Concejo y la Asamblea tienen que reconocer que este es un caso especial donde la aplicación continuada de la normatividad existente sólo trabaja en contra de la supervivencia de la empresa. Por todo esto, señores concejales y señores diputados, en sus manos está buena parte del salvamento de Emcali.
Pasando a otro tema, ya era hora que el Presidente despertara de su letargo internacional y respondiera con firmeza a quienes aspiran a gobernar países vecinos bajo la premisa de que las Farc no son terroristas y que son neutrales ante el conflicto entre un gobierno legítimamente elegido y terroristas que matan y trafican con droga. Pero no sólo es el aspirante a la Presidencia de Ecuador, Rafael Correa, quien ha expresado esto, ya que las mismas palabras se le han escuchado a Chávez. Y si es de hablar fuerte, no sé por qué no podemos afirmar de manera contundente que la compra de armas de Venezuela por más de US$4.000 millones sí tiene porque preocuparnos, toda vez que son desproporcionada, proclive a ser desviadas a la guerrilla colombiana y una grave alteración del equilibrio regional. El que calla otorga, dijo Chavez y nuestro silencio hacia él, más que parecer prudente, nos hace ver débiles.
|
|
|
|
| |
SOCIOANALISIS
Santiago de Cali, septiembre 25 de 2006.
Crisis de identidad
A través de los años, el Concejo de Cali y la Asamblea Departamental han creado una serie de estampillas y tasas con los más nobles propósitos: Estampilla Pro-Desarrollo Urbano, Tasa Pro-Deporte, Estampilla Pro-Universidad del Valle, Estampilla Pro-Hospitales Universitarios Públicos del Valle, Estampilla Pro-Cultura. Todas estas se aplican a facturas y cuentas de cobro que deban pagar el Municipio de Cali y/o cualquiera de sus entidades descentralizadas. Difícil argumentar en contra de su cobro o la destinación de sus recursos. Salvo que ahora estos impuestos ponen en peligro la supervivencia de Emcali Eice ESP, al quitarle competitividad en la distribución de energía y elevar su costo para el cliente, o sea, la ciudad.
ón es la siguiente: la modalidad de compra de energía que resulta más barata a largo plazo y permite reducir la volatilidad, es un contrato con un proveedor que asegure precios y suministro. Pero las estampillas y tasas mencionadas le suman 7,5% al contrato, a razón de 4,5% por estampillas municipales y 3% por estampillas departamentales. Hasta aquí se podría decir que se justifica, en aras de apoyar el deporte, la universidad, los hospitales o la cultura. El problema es que el cliente puede acceder directamente a los proveedores de energía y, al no ser una entidad municipal, no tiene que pagar ningún sobrecosto.
Ampliar.
|
|
|