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SOCIONANALISIS
COLUMNA DE OPINION DE SANTIAGO CASTRO
PUBLICADA EN EL DIARIO EL PAIS DE CALI
Santiago de Cali, enero 8 de 2006.
¡OJO CON EL CONGRESO!
Estamos a nueve semanas de elegir un nuevo Congreso de la República y parece que lo único que importa fueran los resultados de la elección presidencial. Craso error. El 12 de marzo, cuando se elija, bajo los parámetros de la reforma política, el nuevo Senado de la República y la nueva Cámara de Representantes, se habrá dibujado un nuevo mapa político, del cual dependerá en gran medida el éxito o fracaso de la agenda legislativa del próximo gobierno. Temas como la reforma tributaria estructural, la reforma al régimen de transferencias, el sistema pensional y de seguridad social, entre otros, serán del dominio del próximo Congreso y de los partidos o movimientos que lo controlen. Asuntos de no poca monta para un electorado que se verá beneficiado o perjudicado, pero de todas maneras afectado, por decisiones que tomarán personas que están a punto de ser elegidas y a las que no se les ha puesto demasiada atención.
No va a ser fácil para el ciudadano común discernir entre la maraña de cientos de candidatos diferentes, organizados en docenas de movimientos diferentes. Tampoco ayuda el flojo esfuerzo de las organizaciones partidistas para identificarse y diferenciarse ideológicamente. Yo me pregunto, fuera de identificarse como uribistas, ¿qué diferencia en el espectro político al Partido de la U de Juan Manuel Santos, del Cambio Radical de Germán Vargas Lleras? ¿O qué ideología común unió al Partido Alas de Álvaro Araújo con el Equipo Colombia de Luis Alfredo Ramos? Y si hablamos de sus integrantes ¿en qué se relaciona Claudia Blum con Carlos Fernando Motoa? ¿Cómo fue el salto mortal de Roy Barreras del liberalismo oficialista a las fuerzas uribistas? ¿Cuántos serpatizantes de hace cuatro años se voltearon durante el actual Gobierno? Tenaz para cualquiera que quiera seguirle los pasos a todas estas vueltas y revueltas.
Sin embargo, yo le sugeriría al elector empezar un proceso de descarte para llegar a una decisión. Lo primero es tener claro que casi todas las listas tendrán voto preferente. Es decir, brindan la opción de escoger un candidato entre el abanico de cada partido o movimiento. En este orden de ideas el primer descarte debe ser moral y ético, con el fin de excluir todo candidato que no inspire la confianza que ejercerá su representación con transparencia y honestidad, ya sea por pasado dudoso, apoyos cuestionables o prontuario personal. El segundo descarte debe ser por competencias; el servicio público es una vocación para la que se debe tener el ánimo y la preparación, ya que el trabajo es duro, créanlo o no, y los temas a debatir, profundos y complejos. Hoja de vida y trayectoria pública o comunitaria son importantes. El tercer descarte es el político e ideológico, donde el ciudadano, habiendo valorado moralidad y competencias, decide si X o Y candidato puede representar su forma de pensar, y si él o ella actuaría y decidiría en términos generales, como el ciudadano quisiera.
Lo interesante de este proceso es que le sirve tanto al del centro, como al de izquierda o de derecha. Al que no quiere a Uribe como su hincha más furibundo. Habrá muchos más criterios, algunos serios y otros bastante superficiales. Pero por cualquier motivo, no hay excusa para descuidar una elección tan importante como la del Poder Legislativo en Colombia. Por eso, vuelvo y repito: ¡Ojo con el Congreso!
Por último quiero resaltar dos puntos que tocan la Administración Municipal de Cali. Uno es felicitarla por un alumbrado navideño innovador y vistoso que cautivó a la ciudadanía. Segundo, para solidarizarme con el Alcalde por el arresto que se le quiere imponer por incumplir una orden que no estaba facultado para ejecutar. Hay muchas cosas por las que Apolinar Salcedo tendrá que responder, pero ésta no es una de ellas.
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