|
|
|
| |
SOCIONANALISIS
COLUMNA DE OPINION DE SANTIAGO CASTRO
PUBLICADA EN EL DIARIO EL PAIS DE CALI
Protestó México y se salvó
Diciembre 04 de 2006
Protestó México su nuevo gobernante, Felipe Calderón, palabra que allá quiere decir juramentar. Curiosa definición, toda vez que se llevó a cabo en medio de protestas de simpatizantes del candidato perdedor Andrés López Obrador, a pesar de la agresión perpetrada por sus congresistas en la Cámara de Diputados. Todo a causa de un ‘supuesto' fraude que los observadores internacionales han afirmado que no existió y al estrecho resultado que separó al Calderón de su rival.
Pero tuvieron que pasar estos incidentes para que México se diera cuenta que había ganado y de que se había salvado. Por un lado, el mundo pudo observar a un presidente posesionándose sin titubeos, para después presentar un programa de centro que invita a la conciliación, arremete contra la pobreza, y busca el desarrollo, comprometiéndose a devolverle la seguridad a la nación. Una muestra de liderazgo que fue capaz de salvaguardar la democracia y reafirmar en los ciudadanos la confianza en su Gobierno. Por otro lado, vemos a un candidato perdedor que se niega a aceptar el resultado, manda “al diablo” las instituciones e intenta llevar al país al caos. Por fortuna, no lo logra. Pero, ¿qué hubiera sido capaz de hacer este loco de haber ganado la Presidencia?
Uno se pregunta si de verdad el debate ideológico en Latinoamérica no es entre derecha e izquierda, sino entre pragmatismo responsable y populismo irresponsable. De cerca no se ven diferencias entre los programas sociales de Lula en Brasil y Bachelet en Chile y los de Uribe en Colombia y los propuestos por Calderón en México. Asimismo, el respeto por las instituciones democráticas y los mercados es una constante. Mas no es así en la Venezuela de Chávez o la Bolivia de Evo, donde el populismo ha socavado las libertades políticas y económicas. Y eso que habrá que esperar qué pasa con Correa en Ecuador, quien amenaza con darle la espalda a Washington y a la CAN, no obstante que sus mayores socios comerciales son EE.UU., Colombia y Perú.
México no es otro país emergente del tercer mundo. Es la primera economía latinoamericana, el tercer socio comercial de Estados Unidos y posee un mercado de capitales superior al de varios países desarrollados. México importa al mundo y lo que le suceda impacta más allá de sus fronteras.
Para Colombia las relaciones con este país son cruciales. No en vano Álvaro Uribe fue el único presidente Suramericano presente en la posesión de Calderón. Nuestros países ya tienen un acuerdo comercial vigente y Colombia entrará al Plan Panamá-Puebla, que cobija México y Centroamérica. El comercio crece a pasos agigantados y un eje liderado por Calderón, Uribe, Alan García y Bachelet podría resultar en una asociación latinoamericana desde el Río Grande hasta la Patagonia, que mira hacia Asia y al desarrollo. Es probable que México y Chile entren a la CAN, lo que compensaría el retiro de Venezuela.
Por todo esto, el triunfo de Calderón no sólo fue el triunfo de un partido mexicano, sino el triunfo de un México que mira hacia el futuro y se aleja del embrujo del populismo y del espejismo de las soluciones fáciles. La ‘protesta' de su nuevo Gobierno es una señal para Latinoamérica y el mundo y un respiro para Colombia, que encuentra un socio político y económico confiable.
|
|
|
|
| |
SOCIOANALISIS
Santiago de Cali, noviembre 20 de 2006.
Del 8.000 a Jorge 40
No hay duda que los hechos que vinculan a políticos con paramilitares revisten extrema ravedad, y el país merece que se investigue a fondo a los implicados para que se conozca la verdad. Pero se equivoca el Fiscal Mario Iguarán cuando asegura que es peor que el 8000. Si hacemos memoria, lo mas trascendental de ese proceso fue la posibilidad real que el dinero de los narcotraficantes haya decidido la elección presidencial. Este hecho, investigado por Heyne Mogollón y una comisión de la Cámara de Representantes con poca credibilidad, cubrió con un manto de duda e ilegitimidad al gobierno de Ernesto Samper y aisló al país por cuatro años. Pero si cayeron más de media docena de congresistas, ministros, ex contralores, y ex constituyentes entre otros, y la actividad económica, política y hasta cultural, estuvo permeada en grado sumo por el narcotráfico. Hoy nadie piensa que el triunfo de Uribe y su popularidad se deban al paramilitarismo, y no hay ni siquiera indicios de su financiación, de frente o de espaldas, en ninguna de sus dos campañas. El Presidente ha sido enfático en respaldar la labor de la Fiscalía y la Corte Suprema de Justicia, y a diferencia de hace doce años, el país le cree. Ampliar. |
|
|